Lesionarse no es una simple cuestión de mala suerte. La investigación de los últimos años ha demostrado que una parte importante de las lesiones deportivas se puede prevenir con estrategias concretas. Estas son las que realmente cuentan con respaldo científico.
El entrenamiento de fuerza es el que más previene
Es, probablemente, la medida preventiva más potente. Revisiones sistemáticas que agrupan numerosos estudios concluyen que los programas de fuerza reducen de forma notable las lesiones por sobreuso y las lesiones agudas. Un músculo y un tendón más fuertes toleran mejor la carga del entrenamiento y la competición.
Calentamiento neuromuscular, no estiramientos
Los programas de calentamiento estructurados que combinan fuerza, equilibrio y control del gesto (del tipo de los protocolos de calentamiento neuromuscular usados en fútbol) han mostrado reducciones relevantes del riesgo de lesión cuando se realizan de forma constante.
En cambio, el estiramiento estático antes de la actividad no ha demostrado prevenir lesiones e incluso puede reducir el rendimiento puntual. Es un mito muy extendido: el calentamiento debe ser activo y progresivo.
Ejercicio excéntrico para tendones y musculatura
El trabajo excéntrico (frenar el movimiento de forma controlada) tiene buena evidencia para prevenir y tratar lesiones musculares y tendinopatías. El ejemplo clásico es el ejercicio nórdico de isquiotibiales, que reduce de forma significativa las roturas de esta musculatura, una de las lesiones más frecuentes en deportes de carrera.
Controla la carga: ni mucho ni de golpe
Los aumentos bruscos del volumen o la intensidad de entrenamiento son un factor de riesgo claro. Progresar de forma gradual, respetar el descanso y dormir bien permiten que el cuerpo se adapte. La fatiga acumulada y la falta de recuperación están detrás de muchas lesiones por sobreuso.
Propiocepción y readaptación tras una lesión
Tras un esguince u otra lesión, el riesgo de recaída es alto si no se completa la recuperación. El trabajo de propiocepción y equilibrio y una readaptación progresiva guiada son claves para volver a la actividad con garantías y no recaer.
El papel del fisioterapeuta deportivo
Un profesional valora tu deporte, tu historial y tu gesto técnico para diseñar un plan individualizado de prevención y, si ya hay lesión, de readaptación al esfuerzo. No existe un programa único: lo que funciona es el que se ajusta a ti y se mantiene en el tiempo.
En Clínicas FAMED, nuestra área de fisioterapia deportiva (FAMED Sport) trabaja la prevención, el rendimiento y la recuperación de cada deportista. ¿Entrenas y quieres reducir el riesgo de lesión? Pide tu valoración en Coslada o Torrelodones.
Contenido informativo. No sustituye la valoración de un profesional sanitario.
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